En los comienzos del siglo XX, Miguel Reyes, talabartero de profesión, fue contratado por el Club Nacional de Football, equipo uruguayo, para que se encargara de las tareas que hoy en día son realizadas por el utilero, Miguel entre otras labores se encargaba de inflar(hinchar) los balones con aire, en aquel entonces no existían las comodidades actuales, además de su trabajo empezó a sentir empatía con el equipo y lo podías encontrar en la tribuna alentando al equipo, tal vez su trabajo logró que sus pulmones se fortalecieran y sus canticos sobresalían entre los demás y la gente empezó a notarlo, “¡Mirá como grita el Hincha!” haciendo referencia a Miguel, poco a poco se fue difundiendo el termino en el sur del continente americano y se generalizó aplicándolo a todo aquel que entonaba canticos de aliento a su equipo;  es así como aparece la referencia a la “hinchada”, término popular en la actualidad y de uso común junto con fanático, seguidor y en Brasil es muy usado torcedor, todos con algo en común, AMOR POR EL EQUIPO.

El futbol colombiano atraviesa una crisis de valores, de identidad, de pertenencia, vemos equipos históricos en la B, otros perdiendo su reconocimiento deportivo, equipos que son administrados por mercenarios del futbol que solo buscan enriquecer sus arcas y se olvida de la institución, otros que se asemejan más a una marca comercial que al sentir de un pueblo o una región, me gusta el futbol, me gusta ir al estadio, me gusta alentar, hinchar, cantar, gritar un gol hasta quedar sin voz, llorar en una final de alegría al ver a tu equipo levantar la copa, o de tristeza reconociendo que esos que están en la cancha lucharon como guerreros hasta el final, pero no soporto, no comparto, no entiendo, como pasó, que el deporte que admiro, que disfruto, que juego, se ha contaminado de personajes que están lejos de portar con orgullo el nombre de hincha y hacen parte del problema del futbol.

Estos personajes se olvidan del principio básico de un hincha, fan, torcedor, o como quieras llamarlo, que es: AMOR POR EL EQUIPO, y se disfrazan con una camiseta, en total muestra de irrespeto, para manifestar su odio, su falta de entereza, de tolerancia, de amor al equipo. ¿Cómo reconocer a estos individuos?, la respuesta es simple, los encuentra rondando el estadio, con esa actitud que tienen los que carecen de tranquilidad en su conciencia, luciendo una camiseta que según ellos les da el poder para pasar por encima de los demás, y sus cantos, sus cantos no son más que una sarta de insultos y gritos disonantes agresivos y repulsivos, en contra del rival de turno, es ahí donde usted se da cuenta que no es un hincha, porque se olvidó de alentar, se olvidó del amor al equipo, y solo son seres que repudian al equipo contrario, odiar algo no significa que ames otra cosa, el odio solo es eso odio, un sentimiento vil, si eres hincha de verdad amas a tu equipo, si amas a tuequipo respetas a los demás porque, respetas que alguien más tenga el mismo sentimiento que tú tienes hacia otro equipo, y la rivalidad solo es en una cancha de juego, donde los jugadores dejan hasta la última gota de sudor por la camiseta y el hincha hasta el último aliento, para demostrar amor a su equipo.

Si de verdad eres hincha que los cantos que se escuchen en el estadio sean de aliento, de amor por tu equipo, que del equipo contrario se encargue su hinchada, llena de valor a tu equipo, llénalo de coraje, HINCHA A TU EQUIPO DE PASIÓN.

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